Guías sobre cómo funciona de verdad la contratación pública española, escritas a partir de documentos reales: pliegos, informes de valoración y anuncios de formalización. Con el número de expediente citado, para que puedas comprobarlo.
Cada guía se apoya en expedientes concretos. Cuando citamos a un evaluador, es una frase literal de su informe, no una paráfrasis.
El objetivo no es explicar la ley, es que puedas tomar una decisión: presentarte o no, escribir de una forma o de otra, esperar o moverte.
Decimos también lo que no se puede prometer. Nadie puede calcular tu probabilidad de ganar un concurso, y quien lo venda te está vendiendo un número inventado.
Cinco empresas, el mismo contrato de limpieza, notas de 6 a 33 sobre 35 y una excluida. Analizamos el informe donde el evaluador justifica cada puntuación y sacamos los seis fallos de redacción que decidieron el concurso, con sus frases literales.
Quién puntúa tu oferta —que casi nunca es la mesa—, en qué orden se abren los sobres y por qué el técnico que lee tu memoria no sabe cuánto cuestas. Incluye el error de montaje que provoca exclusiones y se comprueba en dos minutos.
Los contratos públicos vencen, y cuando vencen el servicio se vuelve a licitar. Cómo estimar esa fecha sumando formalización, duración y prórrogas, por qué el anuncio se publica meses antes del vencimiento y cómo montar tu propio calendario de oportunidades.
Presentarse no tiene tasa, pero cuesta entre 20 y 50 horas por oferta y una garantía del 5 % si se gana. El desglose completo, cuánto sale cada contrato ganado según tu tasa de éxito, y los cinco motivos por los que no presentarse es la decisión rentable.
Sobre estas guías. Explican cómo funciona el procedimiento y cómo se evalúan las ofertas, con la ley y los pliegos como referencia. No sustituyen al asesoramiento jurídico sobre un expediente concreto: cada pliego tiene sus propias reglas y son las que mandan.
Siguiente paso
Vigilamos los contratos que vencen en tu sector y tu territorio y te avisamos con meses de antelación. Y si tienes una memoria en marcha, la revisamos junto al pliego antes de que la lea la mesa.